Como ahorran los millenials y post-millenials

Las nuevas generaciones están cambiando la forma de entender la vida y eso es algo que todos sabemos. Tienen otras prioridades y otra manera de afrontar los problemas. Dentro de esas nuevas generaciones los más comentados siempre son los millenials y los post-millenials.

Es especialmente notable ver cómo gestionan sus finanzas estas dos generaciones. Les ha tocado vivir una situación de crisis que en muchos momentos ha impedido que encuentren estabilidad laboral. Aún así, tienen una gran capacidad de ahorro. Conocen la inestabilidad, y procuran mantener sus ahorros controlados.

Vamos a analizar los trucos que utilizan los millenials y post-millenials para ahorrar y mantener su cuenta bancaria estable.

Trucos para ahorrar de los millenials y post-millenials

Las claves de estas dos generaciones son básicas. Por un lado, procuran gastar poco y rentabilizar cada euro. Por otro lado, sus inversiones están muy pensadas.

A continuación vamos a hacer un repaso a cuáles son las claves del ahorro de estas dos generaciones. Trucos sencillos que son muy útiles para poder llevar el día a día con una mejor situación económica y sin renunciar a nada.

Nesting

Si hay algo que descubrieron los millenials es que no hay nada de malo en disfrutar del ocio en casa. De hecho, en muchos otros países esto es realmente habitual. En España tendemos más hacia el ocio en la calle. Sin embargo, trasladarlo al interior - o al menos compaginarlo - es clave para ahorrar.

Actualmente existen muchas alternativas de vídeo bajo demanda que suponen un gran ahorro frente al cine. Ver una película en Netflix o en Wuaki.tv siempre es más económico, y el ahorro aumenta si son varias las personas que van a ver esta película. Súmale palomitas, bebidas… En casa siempre va a ser más barato.

Junto al cine hay muchas otras actividades grupales que pueden disfrutarse a bajo coste y en casa. Por ejemplo, son muchos los que disfrutan de cocinar juntos y luego comer o cenar lo cocinado. Otros prefieren los juegos de mesa, las manualidades DIY o las charlas en torno a un par de copas de vino.

Casi cualquier alternativa de ocio que normalmente requiere desplazamientos e inversión económica se puede llevar a cabo en casa por mucho menos dinero.

Comparadores

Hace ya años que empezaron a surgir los primeros comparadores online. Hoy en día son parte de las compras de cualquier millenial o psot-millenial.

Los comparadores de seguros, vuelos, hoteles e incluso servicios de ADSL permiten ahorrar mucho dinero a sus usuarios.

En este tipo de páginas web puedes encontrar la mejor opción para tus necesidades. Es tan fácil como incluir los datos del usuario, las necesidades y hacer clic en el botón. En unos segundos aparece una amplia lista de opciones ordenadas por precio.

Puedes contar con este tipo de servicios de empresas como Atrápalo, Trivago, Skyscanner o Banda Ancha.

Wardrobing

Para practicar el wardrobing hay que tener las cosas muy claras.Debes asumir que tus compras son pasajeras, y no definitivas.

El wardrobing consiste en adquirir un producto (normalmente una prenda de ropa) que necesites para una ocasión concreta y devolverla después de utilizarla.

Imaginemos que vas a tener una reunión importante en un par de días, y no tienes una americana disponible en ese momento. Pero hacer un desembolso así para unas horas te supone un gasto imprevisto que no puedes o quieres asumir. La solución pasa por comprarla, utilizarla ocultando las etiquetas y devolverla. ¡Así de fácil!

Friganismo

El friganismo es otro clásico entre millenials y post-millenials. Consiste en aprovechar todas las oportunidades de comida gratis.

Son muchos los establecimientos que ofrecen comida gratis o muy barata cada cierto tiempo. Algunos lo hacen semanalmente, otros mensualmente, otros sólo al lanzar un nuevo producto… La clave está en conocer todas las ofertas y regalos, y controlar los plazos para ir organizando la “compra” semanal.

Bitcoin

Invertir en Bitcoin es una tendencia en alza. Hasta ahora las inversiones eran mucho más tradicionales, y requerían una cantidad mucho mayor.

El Bitcoin no está controlado por ningún banco, sino por un algoritmo relacionado con Internet. Es una moneda virtual, y las inversiones en ella pueden empezar por cantidades pequeñas.

Segunda mano

Hace ya unos años que ha empezado el auge de plataformas como Wallapop. Del mismo modo eBay está viviendo una segunda época dorada. Esto se debe a la facilidad que estas generaciones tienen para desprenderse de las cosas que no necesitan.

Las generaciones más mayores han tendido siempre a almacenar todo tipo de productos “por si acaso”. Pero las nuevas generaciones han entendido que esto requiere ocupar mucho espacio. Por ejemplo, los trasteros son útiles pero incrementan el precio de los pisos.

Y por otro lado, guardar cosas que ya no necesitas no te reporta nada. Pero venderlas en plataformas de compra venta a nivel usuario te va a dar algunos ingresos que, por pequeños que sean, siempre vienen bien.

Nivel de vida juvenil

La situación que le ha tocado vivir a estas dos generaciones, ya sea por la falta de trabajo o por la inestabilidad económica, ha provocado que en cierta medida no puedan avanzar en la misma dirección que lo han hecho otras generaciones.

Por este motivo, y en pro de ahorrar y contar con un buen fondo económico, es bastante habitual que viven en pisos de alquiler compartidos con otros compañeros, o que elijan barrios de estudiantes aún cuando dejan de serlo.

Del mismo modo, empiezan a instaurarse las “trabacaciones”. Cuando tienen vacaciones de su trabajo estable, participan en proyectos puntuales. De esta manera rompen con la rutina, pero siguen ganando dinero. Además, mientras trabajan en esos proyectos no están gastando en otro tipo de ocio.

Tanto los millenials como los post-millenials tienen clara que la estabilidad que tenían generaciones más mayores no les va a llegar, o al menos no de la misma manera. Por eso ahorrar se convierte en una necesidad absoluta. Inventar nuevas formas de disfrutar de la vida sin derrochar es su punto fuerte, y no debemos dejar de seguirles la pista.