¿Podemos seguir confiando en Equifax, los bureaus de crédito y los bancos tradicionales?

Los bureaus de crédito son esos organismos independientes que proporcionan a las empresas afiliadas a su servicio, principalmente los bancos tradicionales, la información que necesitan de tipo financiero respecto a personas físicas.

Es decir, cuando una empresa va a cerrar un contrato con un usuario puede querer saber si este usuario tiene sus deudas saldadas o si presenta problemas a la hora de hacer frente a los pagos. Para ello, muchos negocios confían en la información que recopilan y gestionan los bureaus de crédito.

Estos organismos, que no dependen de instituciones financieras, comerciales o gubernamentales, han sido un referente durante mucho tiempo. Sin embargo, ha llegado el momento de plantearnos si podemos seguir confiando en ellos y su trabajo.

Para dar respuesta a esta cuestión se debe analizar la actualidad al respecto y cómo se han desarrollados las cosas últimamente en el sector financiero.

La evolución tecnológica y sus fallos

Hoy en día los usuarios, sean del tipo que sean, están exigiendo a los bancos y a otras empresas del sector a modernizarse y dar soluciones tecnológicas rápidas y de calidad. Estos cambios son uno de los motivos que provocan problemas y fallos que pueden llegar a ser realmente graves.

Obviamente no son el único quebradero de cabeza al que se enfrentan estos negocios, pero sí es uno de los que más crisis están provocando durante los últimos meses.

Sabadell y TSB y el conflicto en Gran Bretaña

El Parlamento Británico ha pedido explicaciones al Banco Sabadell, y a su filial británica TSB, respecto a los problemas a los que se han enfrentado los clientes durante el pasado mes de abril.

Estos problemas fueron provocados por la actualización de servidores y software. Afectaron a una gran parte de los usuarios, quienes no han podido acceder a sus cuentas durante varios días, o han visto los productos financieros de otras cuentas por error.

Se trata de una de las crisis más importantes a las que Sabadell ha tenido que enfrentarse durante toda su historia, y ha afectado a la situación económica de los usuarios durante unas horas e incluso días en algunos casos. Situación que finalmente se ha restaurado pero que, ¿cómo ha afectado a cada persona?

La crisis de Equifax

Siguiendo con las crisis provocadas por problemas tecnológicos, cabe destacar el problema al que tuvo que enfrentarse Equifax, uno de los bureaus de créditos más importantes de Estados Unidos, cuando hizo públicos los datos de 143 millones de usuarios.

Se trató de un hackeo a la web durante los meses de mayo y junio del año pasado por el cual se hicieron públicos datos como el número de seguridad social, los datos de contacto, información personal e incluso los números de tarjetas de crédito.

Un problema de ciberseguridad que aceptó a millones de usuarios y que se tardó semanas en detectar.

El hackeo a la app de N26

Esta situación de descontrol no afecta solo a empresas consolidadas que tratan de modernizarse. El banco low-cost N26 sufrió algo similar cuando hackearon su aplicación móvil.

Este hackeo fue en todo momento controlado, ya que en realidad se trataba de una prueba que estaba realizando un estudiante de la universidad de Erlangen-Nuernberg. Lo hizo para demostrar las vulnerabilidades a las que se enfrentaban los usuarios al utilizar apps de bancos de este tipo.

Fallos con un alto coste

Este tipo de problemas con algunos organismos relacionados con el sector financiero ha provocado que se produzcan fallos que realmente afectan al futuro de los usuarios. A consecuencia de ello, organismos como Equifax o ASNEF se han visto obligados a indemnizar a las víctimas.

Por ejemplo, La Caixa incluyó por error a una persona en el listado de morosos de ASNEF, gestionado por Equifax. Esto le provocó diferentes contratiempos a esa persona de tal calibre que el Tribunal Supremo ha terminado imponiendo una multa de 12.000€ al banco a favor de la víctima.

Una sentencia similar impuso la Audiencia Provincial de Murcia a favor de una persona incluída en el ASNEF por deber 312,88€ a Canal Satélite Digital. Deuda que se demostró había sido impuesta de manera incorrecta por parte de la empresa digital.

La Audiencia Provincial de Oviedo hizo lo propio con un caso entre un usuario y Orange, que se solucionó con una multa de 8.000€.

¿Son Instantor o Unnax la solución?

Para combatir todos estos problemas que están surgiendo en torno a los bancos y a los bureaus de crédito se han empezado a utilizar nuevas formas de evaluar el riesgo crediticio de los clientes.

Instantor

Instantor está ganando terreno especialmente dentro del sector de los micropréstamos, y son muchos los bancos u organismos que ya utilizan esta herramienta.

Esta herramienta funciona de manera muy rápida y sencilla, ya que no requiere el envío de documentación ni la transferencia de datos entre empresas. Funciona fácilmente cuando el usuario accede a ella y le da permisos para revisar toda la información de su banco. Información que se trata, por supuesto, con total confidencialidad y se borra en cuando se genera el informe solicitado.

La seguridad de Instantor es del mismo nivel que la que utiliza cada banco, ya que navega a través de ellos y no requiere implementar nuevos software. Es decir, es una herramienta que agiliza los trámites y simplifica los procesos yendo a la fuente de información: las cuentas bancarias de los usuarios.

Unnax

El funcionamiento de Unnax es ligeramente diferente. Donde consulta la información esta aplicación es en las bases de datos de diferentes empresas financieras.

Se trata de un proveedor de APIS que facilitan el cruce de información y la conexión entre diferentes empresas para poder cruzar los datos y tener información relevante y de primera calidad. Además, destaca por implementar todo lo establecido por la nueva ley PSD2.

Esta regulación facilita mucho más los intercambios económicos de manera online, ya sean transacciones o compras, y debe apoyarse mucho en el nuevo Reglamento General de Protección de Datos para garantizar la máxima seguridad a todos.

Es decir, tanto la ley como algunas organizaciones se están poniendo las pilas para dar respuestas adecuadas a los momento que estamos viviendo. Respuestas que cubran las necesidades de los usuarios, pero que al mismo tiempo sean seguras. Equifax, los bureaus de crédito y algunos bancos deben empezar a plantearse su situación si quieren llegar a estar a la altura de estas nuevas soluciones.