Préstamos para deudores y morosos en España

Préstamos para deudores y morosos en España

Se empiezan a acumular las facturas, los plazos se acaban y para colmo, entras en la lista de ASNEF, el fichero de deudores y morosos más conocido en España.

Toda una tormenta perfecta a la que quieres buscar una solución. Lo primero, ¿cómo salir de esa lista? Y de no ser así, ¿los bancos te concederían un préstamo pese a estar en la base de datos de morosos? Si las comisiones de bancos te parecen abusivas ¿qué alternativa tienes?

¡Todas las respuestas a esas dudas las encontrarás aquí!

Préstamos estando en lista de morosos sin aval

El acrónimo ASNEF (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito) puede que no te diga mucho, pero si hablamos de la lista de morosos, todo el mundo lo entiende.

Estar incluido o incluida en este fichero significa que, al ir a pedir un préstamo a un banco, la entidad va a dudar de la solvencia por la deuda acumulada y puede no concederte dicho préstamo.

En esta lista negra puedes entrar incluso por la factura de teléfono que no pagaste o cualquier tipo de disputa económica con una empresa que decidiste o no pudiste resolver en su momento. Hasta por 20€, tu nombre puede estar registrado.

Sin embargo, no siempre son deudas de 20€ y siempre hay que intentar buscar la salida del túnel. Pese a estar incluido en este fichero, puedes negociar con los bancos unos préstamos, aunque esto tiene ciertas condiciones.

Por ejemplo, en los bancos normalmente puedes pedir un crédito presentando una nómina o alguna justificación de tus ingresos, y si son microcréditos, no hay que presentar nómina o aval. El punto positivo es que las personas que están incluidas en la lista de ASNEF sí pueden acceder a dichos créditos.

Los microcréditos que puede pedir una persona estando en la lista de ASNEF en las entidades bancarias, cuentan con un interés diario más elevado que el de los préstamos normales concedidos a las personas sin deudas. El motivo es porque les exigen más garantías. Y no solo eso, dependiendo del banco, este puede exigir unas comisiones de apertura y/o cancelación.

En caso de que no quieras acudir a un banco, siempre hay una alternativa. Han florecido diferentes financieras que te dan la posibilidad de aún estando en la lista de ASNEF acceder a un préstamo. Eso sí, las condiciones dependerán de la casa de préstamos que elijas. ¡Y los hay de todos los colores!

Para pedir un préstamo personal online, que puede ir desde 500€ hasta 60.000€, ya no es necesario vender tu alma al diablo. Gracias a la humanización de estas empresas financieras, las personas que piden créditos fuera de entidades bancarias están respaldadas y disponen de condiciones decentes.

Según los últimos datos de la ASNEF publicados en 2019, el número de préstamos personales ha aumentado en 2018 más de un 26%, es decir, unos 2.700 millones de euros concedidos de crédito.

de acuerdo a cifras del Banco de España, en 2017, las operaciones de crédito se calculaban en  2.109 millones de euros. Este dato refleja cómo en los últimos años los españoles cada vez más recurren a ese tipo de créditos.

Objetivo: Identifica tu tipo de deuda y sabrás que préstamo necesitas

Tienes que saber cuál es tu objetivo, el tipo de deuda, y sobre todo, cómo solventarla. A continuación, te ofreceremos los tipos más comunes de préstamos con los que podrás afrontar de manera rápida y eficaz tus deudas.

Préstamos rápidos:

Los préstamos rápidos son para todos aquellos que busquen un empuje económico en un momento determinado.

El cliente debe cumplir unos requisitos para que se los concedan, entre ellos tener ingresos regulares, ser mayor de edad, DNI en vigor y ser titular de una cuenta bancaria.

Es un proceso de solicitud mucho más sencillo respecto a otras operaciones en el que se puede disponer de la cuantía demandada en un plazo de 2 a 3 días.

Reunificar deudas:

Es posible reunificar todas las deudas que tienes en una sola pagando una única cuota cada mes.

Para poder comenzar este proceso, has de ser mayor de edad, tener DNI en vigor y tener una cuenta corriente donde domiciliar el pago.

Sin embargo, la mayoría de las entidades se reservan el derecho a rechazarlo por estar en la lista ASNEF, aunque no es imposible conseguirlo.

Préstamos sin nómina:

Tal y como su nombre lo indica, este tipo de préstamos es para aquellos que no tengan ingresos fijos o estén desempleados y necesiten una ayuda.

De los más beneficiados son los autónomos, especialmente ahora que el número de “freelances” en España se situó en 2019 en más de 3.200.000 personas.

Los bancos piden normalmente un contrato o una justificación de ingresos, y en este caso, hay veces que es complicado cumplir con este requisito.

Préstamos de estudios:

Otra de las cargas económicas que puedes tener, es la de pagar los estudios.

Por ello, cabe la posibilidad de poder financiar carreras universitarias, preuniversitarias o superiores, que tengan una duración de más de dos años, bien sea en España o en el extranjero.

Las entidades bancarias exigirán documentos que avalen los cursos que vas a realizar y el dinero se devolverá, en su mayoría, en un plazo de 8 años. En el caso de entidades financieras independientes, no aplicaría de esta manera.

Consigue una segunda oportunidad. Requisitos para pedir un préstamo como deudor o moroso en una financiera

Lo más importante es que todo el mundo se merece una segunda oportunidad. Y aunque figures en la lista de morosos, las facturas siguen llegando.

Antes de seguir ahogándote en las deudas, te resumimos los requisitos que necesitas para pedir un préstamo como deudor o moroso.

Como el riesgo de no devolver el dinero está ahí para las financieras, estas pueden abrirte las puertas del préstamo siempre y cuando reúnas una serie de condiciones.

Por ejemplo, te pueden dar solo un microcrédito o que el préstamo que pidas se devuelva a corto plazo.

Otra de las opciones que funciona para varias financieras es la de dejar un aval como, por ejemplo, tu vehículo o una propiedad.

En cualquier caso, no necesitas tener una nómina para pedir este tipo de préstamos ni la mayoría de financieras te piden una cuenta bancaria. Algunas de ellas tienen sus "cuentas virtuales" a la que puedes acceder a través de la propia financiera.

Y sobre todo, la operación, tanto para particulares como para empresas, se realiza mucho más rápido que en los bancos.

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